domingo, 4 de abril de 2010

"El Asedio", una novela redonda



Tras una larga y paladeada lectura, por fin lo he terminado.
Con pena.
No sé decir si es la mejor novela de Arturo Pérez-Reverte, porque me gustan todas, en mayor o menor medida, cada una es de su padre y de su madre, como dirían algunos. Sólo se parecen en los personajes, agudos, cínicos y de vuelta de todo.
También aquí nos topamos con un tipo de sonrisa esquinada y mano larga, de esos que no sabes si te cae bien o mal...
Porque eso es lo mejor de los libros de Don Arturo, que se difuminan los límites de "buenos" y "malos".
Aquí te puede caer bien un comisario de policía cabroncete que acepta sobornos y con gustillo por la tortura y tenerle paquete a un oficial señoritingo, de esos honorables hasta el hartazgo, te puede caer bien hasta un capitán de artillería francés obsesionado con bombardear Cádiz hasta dejarla hecha polvo, siempre buscando el disparo de cañón perfecto, que trata a sus obuses como si fueran sus hijos, tenemos a un capitán corsario sexy y a una dama de sociedad comerciante que viven un amor imposible...
Aquí tenemos una novela de asesinatos brutales, de guerra sin cuartel, de amor, de ciencia, de batallas navales, de duelos verbales, de duelos a pistola, de diferencias sociales, de costumbres, de amor por los libros, de ajedrez, de comercio, es un relato de una época y un canto de amor a una ciudad, Cádiz.
Lo demás es superfluo.
Que no asusten sus más de 700 páginas, la novela se lee rápido, se absorbe, se bebe. Es una novela "fácil de leer", pero no es una novela "fácil". Es de esas que dejan un poso, porque te hace pensar, y mucho, por eso es una novela redonda.
Y es cruel, y brutal. Hasta el amargo final.

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