viernes, 20 de agosto de 2010

"La mecánica del corazón", de Mathias Malzieu, novela Burtoniana



Decíamos ayer...

Esta novela, calificada por algún desaprensivo como novela infantil-juvenil, es lo más parecido a una película de Tim Burton en libro.
Oscura, sensual (muy sensual), irónica, llena de personajes rotos (también llenos de remiendos, como Sally, en mi adorada "Pesadilla antes de Navidad", que aunque no fue dirigida por Tim Burton, sí fue escrita por él), amarga, triste...
Por eso, cualquiera que considere este libro una novela infantil, es que no la ha leído antes, o se ha dejado engañar por los hermosos dibujos de la portada.
Básicamente cuenta la historia de Jack, un niño abandonado, que nació con una grave deformación en el corazón, por lo que la doctora que ayudó en el parto, y posteriormente lo adoptó, le injertó un reloj de cuco para que lo ayudara a latir. Por ello el mantenimiento de la "mecánica de su corazón" es básico si quiere llegar a viejo: debe darle cuerda cada noche, no debe sobresaltarse, no debe enamorarse...
Algo inevitable, ya que, a la tierna edad de diez años, Jack conocerá a la niña-mujer que será el gran amor de su vida, una cantante de flamenco a la que seguirá hasta Andalucía, poniendo en riesgo su vida, acompañado del mismísimo Mèliés, creador del cinematógrafo.
He leído reseñas de gente muy joven a la que la novela no le ha gustado... lógico, ya que la venden en la sección de infantil y es un libro con una carga sexual abrumadora y donde el amor es de todo menos dulce y placentero. Aquí el amor duele. Y puede matar. Sin vampiros monos de por medio.
Por otro lado, esa misma intensidad puede resultar a veces un poco cargante, ya que la relación amorosa de los protagonistas comienza cuando sólo tienen 14 años, y el lenguaje es muy poético, lleno de metáforas e imágenes extrañas. Por ello, aunque es un libro muy breve, no es un libro que yo pueda considerar ligero, si es que quiere leerse empapándose completamente de él, no es una historia sin más, es un ambiente, un lenguaje, un estilo particular...
En definitiva: o te encanta, o lo odias, como Tim Burton.
Y a mí me encanta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada