miércoles, 11 de abril de 2012

"Salvajes" de Don Winslow, take a walk on the wild side, baby...

Decíamos ayer...
Éranse que se eran 3 amigos que eran los mejores amigos del mundo (para Ophelia, O. para los que la quieren, Chon y Ben son también sus amantes). Tanto, que no hay nada ni nadie más importante para ellos.
¿A qué se dedican? O. se dedica a pasar el tiempo y a fastidiar a su mami. Chon y Ben se han montado un negocio redondo: han creado la mejor marihuana del mundo mundial. El negocio les va de muerte y han prosperado. Tanto que llaman la atención del Cartel de Baja (California).
Los mexicanos, dueños del negocio de la droga, les ofrecen un trato que no deberían haber rechazado, pero el caso es que lo hacen, iniciando una guerra en plan David contra Goliat.
Pero Ben y Cho no pueden evitarlo, porque les han tocado lo que más quieren, de hecho, lo único que quieren... O.

Sin llegar a la altura de "El poder del perro", esta novela es un entretenimiento violento y seductor, lleno de maría, sexo, violencia y, ¿por qué no?, a su manera, amor.
La diferencia básica entre "Salvajes" y "El poder del perro" es que aquí hay una importante dosis de humor, incluso en momentos que no deberían tener nada de graciosos.
Lo más destacable son los personajes de Chon, Ben y O., el frío exmilitar, la ONG de un solo hombre y la pija rebelde, que de tan dispares solo pueden estar juntos.
La estructura de la novela, dividida en capítulos cortitos, algunos sin texto o ultracortos, hacen además que el ritmo sea ágil, sin momentos de aburrimiento, como si la historia de por sí pudiera tenerlos.
Eso sí, debo decirlo, no está a la altura de "El poder del perro". Está bien, es entretenida, divertida, quizás original hasta cierto punto, pero no pasa de ahí, no es una obra maestra ni nos enseña nada. Es como la hermana gamberra de aquella.
Atención al final digno de un western (y desconcertante por demás).


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