Mostrando entradas con la etiqueta historia familiar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia familiar. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de abril de 2013

"Tuck para siempre" de Natalie Babbitt, ¿quién quiere vivir para siempre?


Decíamos ayer...
Esta es una novela que califican como juvenil e incluso para niños, aunque realmente yo creo que los adultos la disfrutamos mucho más, porque entendemos todas las implicaciones de lo que la autora quiere decir, cosa que los niños dudo que lleguen a captar del todo.
Nos narra la historia de una niña que cierto día se topa con una familia encantadora que tiene un secreto: son inmortales a causa del agua de un manantial. Alguien descubre su secreto y deberán impedir que sea un secreto a voces, porque los Tuck, los miembros de esta familia, saben que la inmortalidad es un don que no es tan maravilloso como parece. La niña, una vez conocido el secreto deberá enfrentarse a un dilema: tomar el agua al crecer y unirse a ellos (en particular al guapo Jesse) o vivir una vida normal... y mortal.
 
Escrita en un estilo aparentemente sencillo, se trata de una novela llena de toques insospechados de humor y hasta cierto punto onírica. Brevísima, se lee en un suspiro, y es de esas que puedes decir que lamentas que se haya terminado, sobre todo al llegar al final (un final que, si estuviera escrita hoy día, no sería así, seguramente).
Quizás es una historia que parece demasiado sencilla, pero esconde muchas lecturas tras de sí. Y, como he dicho antes, estoy convencida de que hoy día no hubiera sido escrita de la misma manera (se escribió en los 70 del siglo pasado), lo que me ha hecho reflexionar sobre lo mucho que ha cambiado la literatura juvenil, o la literatura en general.
 
Puedo decir que es de esos libros que, a pesar de haber esperado años para tenerlos entre mis manos, no me ha decepcionado en absoluto.
 
 

domingo, 10 de febrero de 2013

"El guardián invisible" de Dolores Redondo, pastelito de magia y muerte

Decíamos ayer...
Esta novela es una historia terrible en más de un aspecto. Por un lado nos cuenta unos crímenes terribles y por otro una historia familiar, la de la protagonista, jefa de la investigación de tales crímenes, casi más terrible que los asesinatos.
El argumento no varía de otras tantas novelas de género negro: cadáveres que aparecen, investigación que comienza, investigación que lleva a la protagonista a enfrentarse a sus propios miedos.
Algo que me ha chocado en esta novela es que a veces casi parece olvidarse la autora de que se trata de una novela de misterio, ya que se centra durante un buen rato en la historia de la inspectora, que quizás sea interesante ya que se trata de la primera parte de una trilogía y nos abre claves para las siguientes entregas, pero se olvida del "caso".
En todo caso, no se puede negar que toda la parte de la investigación está bien llevada, críticas a polis televisivos incluídas, explica los procedimientos habituales en casos de asesinato y habla de la colaboración entre cuerpos policiales. También critica el machismo imperante, algo habitual en este tipo de novelas cuando la protagonista es mujer y está al mando. Los protagonistas, pese a ser algo arquetípicos (el joven ayudante sabelotodo, el compañero celoso que cree que debería ser él el jefe porque tiene más experiencia, etc) están bien dibujados y no desentonan. Creo que la parte policial es la mejor de la novela, o al menos es la que más me ha gustado, por su agilidad, a pesar de no ser del todo original.
La parte que menos me ha gustado es la parte en la que se centra en la vida familiar de la protagonista, quizás por extrema. Ciertos comentarios acerca de que una mujer no está completa si no tiene hijos en boca de varios personajes me parecen ciertamente trasnochados hoy día. La historia familiar es casi demasiado tremenda para resultar creíble.
 
En definitiva, es difícil mezclar thriller, magia, tradición, traumas personales y dramas familiares y mantener el equilibrio de todo ello. Yo creo que no sale del todo mal parada, gracias a que lo narra desde una perspectiva fría y distante.
Es una novela recomendable si no esperas una novela de detectives al uso, con buenas descripciones de paisajes idílicos y apariciones estelares de seres mitólogicos y diosas.
 


lunes, 14 de enero de 2013

"Una vacante imprevista" de JK Rowling, drama microscópico

Decíamos ayer...
Se equivoca la editorial al intentar vender la primera incursión de la madre de Harry Potter en la novela para adultos como una historia humorística o de intriga, porque ambas brillan por su ausencia. Ante todo, es un retrato sucio y realista de un pequeño pueblo inglés y de las relaciones entre sus vecinos, de sus pequeñas miserias hogareñas, contadas con tanto detalle que algunos llegan a estomagar.
Evidentemente, no es una novela para impacientes ni para aquellos que busquen un mero entretenimiento, ya que se puede llegar a hacer larga, no solo por su extensión, sino porque realmente "no pasa nada", es decir, no hay una trama concreta -ni misterio, ni asesinatos, ni nada parecido- más allá de las pequeñas rencillas entre vecinos, compañeros de clase o dentro de cada hogar o microcosmos, pues aquí cada personaje vive su propio drama, a cual más terrible: violencia de género, violaciones, drogodependencia, muerte, bullying... Alegría a raudales, como se puede ver.
No es una historia facil ni en cuanto a temas ni en cuanto a personajes, ya que al principio llega a ser difícil el seguimiento por la enorme cantidad y cierta similitud entre ellos, sin embargo, creo que merece la pena atreverse a descubrir una novela fresca en cuanto a estilo o al menos en su forma valiente de tocar ciertos temas, criticando abiertamente un sistema en crisis o la hipocresía de una población que dice preocuparse de sus semejantes siempre y cuando no le rocen.
Volviendo al principio, espero que el hecho de vender esta historia bajo "falsas premisas" no haga perder a la autora unos lectores que se perderían una novela que está entre lo mejor que he leído en mucho tiempo con diferencia.
Aunque solo sea por su valentía ante semejante cambio de tercio, chapó por ella.

miércoles, 29 de agosto de 2012

"La hija de Robert Poste" de Stella Gibbons, cuidado con las pijas que las carga el diablo

Decíamos ayer...
Esta novela empieza de un modo dramático... o quizás no. Digamos que a la susodicha hija de Robert Poste se le mueren sus ricos padres, o no tan ricos. El caso es que se encuentra a los diecinueve añitos, huérfana y sin un chavo. Flora, que así se llama, se decide buscar a unos parientes de los que vivir. ¿Trabajar ella? ¡Ja!
De entre los variopintos parientes que tiene, solo los Starkadder la acogen. ¿Por qué? Porque algo le hicieron a su padre y se lo deben. Así que allí se va, al campo profundo, a vivir con sus no menos profundos parientes, dispuesta a "arreglarles" la vida a su particular y elegante estilo.
 
Divertida (sobre todo al principio) y disparatada crítica social de la vida inglesa del siglo XX, esta novela no te dejará indiferente si eres de los que disfrutas con las novelas inglesas del XIX y sus maravillosas y lentas adaptaciones de la BBC, porque es una parodia de todo eso (aunque en este último caso es anterior).
Imitando pasajes de estas novelas, formulando teorías muy particulares sobre literatura y cine (impagable la de las hermanas Brontë en boca de uno de los personajes de la novela), hay momentos realmente delirantes.
 
Y vale que el desenlace no es de lo mejor, que algunas de las historias y escenas incluso te hacen enarcar una ceja, que los personajes se pasan de rosca de lo puro prototípico, pero no se puede negar que es entretenido como poco y Flora, a pesar de lo entrometida que es, no se atraganta, lo cual tiene mérito. De hecho, recuerda un poco a esa Emma de Jane Austen, casamentera y metomentodo.
En cuanto a la ambientación y el lenguaje, ya he dicho que imita ambas cosas de otras novelas y además intencionadamente, pero a la vez también es muy moderna en cuanto a ciertos temas que plantea, como la anticoncepción.
 
En todo caso, recomendable historia para unos días de calor, para echar unas risas e incluso aprender nuevas palabras como parravirgen. Por cierto, cuidado con la parravirgen, porque cuando florece ocurren... cosas...

lunes, 6 de agosto de 2012

"Purga" de Sofi Oksanen, drama incompleto

Decíamos ayer...
Esta novela está avalada por varios premios, incluido el de mejor novela europea en 2010 y cuenta una (o dos) historias terribles, la de dos mujeres que, en principio, no tienen absolutamente nada que ver, una anciana campesina y una joven rusa huída de la prostitución forzada.
A lo largo de la novela se nos alterna el momento presente y el pasado de ambas mujeres, el cómo y el porqué llegaron al momento presente y sabremos que la llegada de la joven a la aislada casa de la anciana no es una casualidad ni mucho menos.

La historia en sí no es de lo más original del mundo: dos hermanas enamoradas del mismo hombre con un trasfondo de guerra y comunismo. Una (podríamos decir "la buena") se casa con él, la otra sufre en silencio, pero como superviviente, es capaz de cualquier cosa para mantenerse y conquistar, o intentarlo, a su amado. Un personaje nada simpático, ésta Aliide Truu, y sin embargo lo mejor de la novela con diferencia...
Por otro lado, Zara, la joven rusa que termina (no se sabe muy bien cómo) de prostituta en Alemania y luego ante las puertas de Aliide en Estonia, por unos motivos bastante previsibles, es un personaje quizás algo desaprovechado, sobre todo a partir de la segunda mitad de la novela, donde prácticamente desaparece.

Sin escatimar escenas violentas de torturas o sexo, no puedo evitar pensar que por un lado la novela incide demasiado en la historia de Aliide, la anciana y deja demasiados cabos sueltos en la de la joven, Zara. De hecho, no sabemos siquiera realmente cómo llegó la joven a convertirse en prostituta, aunque se insinúa que llegó engañada por una amiga.
Lo mismo con el final, también algo precipitado para mi gusto, ya que deja demasiados cabos sin atar, tanto en el pasado como en el presente.

Sin embargo, es una novela notable tanto por su historia por su estilo y la recomiendo, aunque no quizás como lectura de verano por su temática. Aunque, ¿por qué no? No todo tiene porque ser ligero y tontaina por estas fechas, también se puede pensar de vez en cuando.

lunes, 26 de marzo de 2012

"Los descendientes" de Kaui Hart Hemmings, tragicomedia en el paraíso

Decíamos ayer...
Debo reconocer que he llegado a este libro tras ver la película, que si no, habría pasado sin pena ni gloria. Es más, seguramente no se habría editado en nuestro país. Y habría sido una pena, porque ha sido una sorpresa más que agradable.
Esta novela comienza en mitad de un drama familiar: una madre en coma tras un accidente nautico, un padre desconcertado que se encuentra de pronto con que tiene que hacerse cargo de unas hijas de las que no se ha ocupado jamás (aunque la madre no es que lo haya hecho precisamente bien tampoco: alcohólica, pasota...). La pequeña es una cría estrafalaria y genial y la mayor ha tenido sus más y sus menos con las drogas. Una cosa está clara, su esposa va a morir y él no tiene ni idea de cómo ocuparse de su familia. Además, el pobre hombre descubre que su mujer tiene ciertos secretos que terminarán por hundirle en la miseria.

Lo que más me ha gustado de la novela es que la autora podría haber escrito uno de esos dramones con los que haces rico al fabricante de kleenex de turno, pero la verdad es que en muchas ocasiones se te escapa una sonrisa. 
Narrada en primera persona y desde el punto de vista de Matt, el padre de las criaturas y esposo doliente, lo bueno es que precisamente evita esas escenas autocompasivas y lloronas. Los personajes son originales, con el punto de locura y ternura justos para que la historia no parezca una parodia.
Yo destacaría especialmente los personajes de Scottie, la hija pequeña, criatura extraña donde las haya, y el de Sid, el no-novio de la hija mayor, un fumeta que parece no pintar nada pero que sin embargo resulta, en cierto modo, la salvación de la familia.
Además, la sin par ambientación hawaiana, la historia familiar (princesas, amores prohibidos) y una trama inmobiliaria que no me termina de cuadrar.
Sin duda, una novela recomendable, entretenida, bien escrita, ambientada y divertida a pesar de su trasfondo dramático.

P.S. A los que les haya gustado la película les digo que se atrevan con el libro porque es prácticamente igual, con alguna escena más. Pocas veces he visto una adaptación más fiel.

domingo, 15 de enero de 2012

"Primera memoria" de Ana María Matute, aquellos maravillosos y crueles años...

Decíamos ayer...
La Guerra Civil es un eco lejano en esta novela de iniciación que nos cuenta, una vez más, lo duro que es el paso de la niñez a la madurez.
Y más aún cuando tu padre te ha dejado tirada en una isla con tu insoportable abuela, tu primo es un tirano y el único amigo que puedes tener pertenece al "otro bando".

La verdad es que esta novela no es que sea precisamente la literatura más ligera y entretenida del mundo, ya que la acción es nula, más allá de las peleas entre las bandas de niños "bien" y "pueblerinos". Sin embargo, la prosa de la autora, preciosista y llena de detalles, te lleva a su terreno para envolverte en un mundo de ensueño, que te hace decir "Qué tiempos", aunque lo que cuenta es más bien horrible.
Porque, no nos engañemos, horrible es el ambiente, horribles los personajes, horrible es todo lo que sucede... horrible especialmente ese primo manipulador, cruel, egoísta... tanto que no se entiende ese final, esa última indulgencia hacia él, si es que lo es.

Desde luego, dan ganas de volver a leer "La reina de las nieves" de Andersen, tras tanta alusión a Kay y Gerda, sus protagonistas, y Peter Pan... metáforas de la infancia perdida. ¿Son reflexiones extrañas para una niña de 14 años o me lo parece a mí?

P.S. Por cierto, feliz año...


viernes, 11 de noviembre de 2011

"El jardín olvidado" de Kate Morton, esa historia que me suena de algo...

Decíamos ayer...
Esta historia que es de las que pasan de boca-oído, es de esas que empiezas a leer esperándote más, aunque solo sea porque todo el mundo te habla bien de ella.
Nos cuenta tres historias paralelas, en tres tiempos diferentes (principios del siglo XX, años 70 y tiempo más o menos actual). Una historia bastante enrevesada de trapos sucios familiares y secretos más o menos previsibles (dependiendo de las novelas parecidas que hayas leído). La verdad es que no quiero revelar demasiado de la trama por si hay alguien que quiera leerla, pues cualquier cosa que se cuente puede ser demasiado y hay otros blogs donde ya cuentan hasta el final (¡?!).

Por mi parte, debo decir que es una novela bien ambientada y bien escrita, pero que es demasiado larga. Me sobra, como poco, toda la parte actual de la novela, que no es más que un relleno más o menos positivo frente a todo lo chungo del pasado (que es bastante chungo, la verdad). La historia del pasado está muy inspirada en novelas como "El jardín secreto" (sospechosamente parecidos algunos personajes y escenas) o "El cuento número 13", entre otras.
En definitiva, que no es para tanto.
Y sí, mi corazón es como una piedra, diréis, pero odio el personaje de Rose. Eliza me parece totalmente contradictoria e incomprensible y si tengo que quedarme con alguien, me quedo con Adeline, la madre de Rose, que al menos es consecuente con ella misma.

martes, 11 de octubre de 2011

"Expiación" de Ian McEwan, vamos a contar mentiras tralalá...

Decíamos ayer...
Esta novela brillante, hecha a base de luz, sombras y mentiras, muchas mentiras, es quizás la mejor novela que he leído en muchos años (leído y releído).
Mucha gente la considera lenta, pero, ¿acaso todas las novelas tienen que estar llenas de saltos, tiros, acción a cada página, gritos, sucesos sorprendentes y epatantes? Si que los acontecimientos se sucedan como en un buen guiso, a fuego lento, pero bien cocinados y sabrosos, y siempre a punto, y sin dejar ningún cabo suelto resulta molesto para algunas personas, resulta relajante y fascinante para otros, al menos para mí.
A otros les molesta que ningún personaje sea "simpático". Pero, ¿por qué tienen que serlo? ¿Acaso la gente real lo es?
Esta es la crónica de lo que puede acarrear una mentira, aunque provenga de una niña de once años, aburrida y con demasiada imaginación. Puede romper la monotonía de un verano demasiado caluroso, puede romper una familia, puede despertar a miembros durmientes de la misma, puede destrozar vidas...
Cada parte de esta novela es una novela en sí misma... Una novela costumbrista, una crónica de la Segunda Guerra Mundial (mi parte favorita), un relato de iniciación y aprendizaje...
Mentiras, traición, arrepentimiento...
¿Y qué decir de las maravillosas descripciones? Y eso que yo no es que sea demasiado poética que se diga...
¿Se nota que es uno de mis libros favoritos?
Prefiero no hablar de ese final, magistral trampa donde las haya...

miércoles, 29 de junio de 2011

"Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven" de Albert Espinosa, o por qué soy como soy...

Decíamos ayer...
Todos somos como somos por algo, eso está claro. Pero Dani, el protagonista de esta novela, tiene la suerte de saber por qué, o más bien por quién, es como es.
La influencia de las personas que tuvo y perdió en su vida le han hecho como es, buscador de niños perdidos, incapaz de encontrarse a sí mismo, ex-enano, pero siempre un enano en su interior.
Tuvo la suerte de que dos hombres en su infancia le abrieron los ojos, aunque luego olvidó sus enseñanzas. Una tercera persona con tres certeras preguntas volverá a abrírselos.

Nuevamente sorprendente, Albert Espinosa ataca con una novela más redonda que la anterior, y más comprensible, quizás. Una más "para todos los públicos", pero con más moraleja.
La verdad es que me la he leído en una sola tarde de calor sofocante, porque no podía dejarla, y también porque la manera de dejar los relatos de las personas que influyeron en la vida del protagonista a la mitad hacen que tengas que seguir leyendo para saber qué pasó, lo que hace que te enganches con la historia de la siguiente persona que le influyó... iniciando un círculo mortal y placentero.
Como siempre, el hilvane de música, cine y vida son magistrales, porque ¿a quién no le han influído esas míticas películas? ("Horizontes de grandeza" a mí me encanta... Gregory Peck aprendiendo a montar a caballo en secreto es impagable, y todo por el orgullo de una que ni lo merece... y esa banda sonora...).
Inciso cinematográfico aparte, recomiendo esta novela para pasar una tarde, o varias, de lectura tranquila y final feliz, que también lo hay... porque no todo van a ser amarguras, y un final bonito y dulzón de vez en cuando no le hace daño a nadie, ¿no?

domingo, 26 de junio de 2011

"El castillo de cristal" de Jeannette Wallls, castillo con cimientos de barro


Decíamos ayer...
Suele ocurrir con los libros de memorias que nos suelen parecer excesivamente edulcoradas, pintadas de un halo rosado e irreal. O todo lo contrario, tremebundas, e igualmente irreales.
Yo desconozco si estas memorias estan idealizadas o no.
En todo caso, lo que me sorprende es que la autora y sus hermanos no llegaran a odiar a sus padres y que la familia llegara unida (más o menos) hasta el final. Yo, seguramente, no habría podido perdonar ciertas cosas. El hambre, las casas ruinosas, ir vestidos con harapos, la irresponsabilidad...
Los que, como yo, hayan leído antes "Caballos salvajes", que cuenta la la historia de la abuela materna de la autora, encontrará increíble que una hija así haya salido de la valiente Lily.
Irresponsable, infantil, quizás con algún tipo de trastorno mental (esa impresión me ha dado a mí), esta madre es incapaz de alimentar a sus hijos (cuando hay comida se la come ella a escondidas, los niños buscan comida en contenedores en el colegio), de meter en vereda (ni lo intenta) a un marido alcohólico y soñador.
Afortunadamente, los hijos supieron buscarse la vida solos y sobrevivieron con las cabezas bien armadas. Aunque quién sabe qué bagajes arrastrarán como consecuencias de esa vida errante y llena de necesidades.
Lo peor de todo es que era porque los padres no querían pasar por el aro (la madre tenía tierras y joyas que se negaba a vender)... se consideraban espíritus libres... no pensaban que era más importante comer que sus ansias de libertad.
Bien escrita, llena de momentos de una realidad aplastante que sorprende por su falta de autoconmiseración (que se agradece), se echa de menos saber en qué epoca se está en cada momento ( aunque igual es un detalle que me importa sólo a mí).
Estoy deseando saber qué otras historias tiene esta maravillosa autora aparte de su prodigiosa historia familiar, aunque, todo hay que decirlo, con la historia personal que tiene, hay que comprender que necesite desahogarse.

martes, 21 de junio de 2011

"Caballos salvajes" de Jeannette Walls, historia de una mujer indomable

Decíamos ayer...
Iba a leer "El castillo de cristal" cuando me enteré de que existía esta precuela que narraba la historia de la abuela de la autora, y me dije: las cosas desde el principio. Y no me he arrepentido.
Porque Lily Casey, la protagonista de esta biografía novelada es una de las mujeres más apasionantes de las que he podido toparme jamás. Más de lo que cualquier personaje de ficción pueda serlo jamás.
Criada en una cabaña excavada en la tierra desértica de Texas hasta los doce años, tuvo que encargarse casi ella sola del rancho y de sus hermanos, porque su madre era una dama que no trabajaba y su padre tenía un defecto del habla y era incapaz de comunicarse con los demás. Acosados por riadas y tornados, abandonaron su casa para instalarse en otra casa construida con los restos de otra. Hasta que los echó otro tornado.
A los quince años se convirtió en maestra (sin diploma) y se marchó sola a un pueblecito que estaba a 28 días de distancia a caballo.
Así empieza un periplo de traslados, nuevos proyectos (aprender a conducir, a volar, las carreras de caballos).
Conocerá la ruina, un marido bígamo, una hermana caída en desgracia, un matrimonio amable y lleno de compañerirmo, dos hijos a los que criará lo  mejor que pueda...
En definitiva, una historia maravillosamente bien escrita y ambientada, con personajes apasionantes y episodios fascinantes.
A veces casi me ha parecido ver a Lily ahí mismo, soltando sus perlas a algún niño díscolo o a algún tipo que trata de sobrepasarse. Además, no hace falta imaginársela, porque la autora ilustra cada parte de la historia con una fotografía de la familia del período al que corresponde la historia.

martes, 18 de enero de 2011

"Los hechos de la vida" de Graham Joyce, la historia de una familia... normal


Decíamos ayer...
Esta novela es la crónica de las mujeres de la familia Vine. Y digo las mujeres porque en esta familia, las únicas personas reseñables son la madre, Martha y sus siete hijas, cada una con su carácter particular.
Están la tradicional (ayudante de enbalsamador en sus regocijantes noches), las gemelas espiritualistas, la esposa y madre perfecta, la radical y liberada, la esposa del granjero y la "especial".
Esta última, Cassie, comparte con su madre la particularidad que hace que esta novela sea diferente... y es que las dos, y también Frank, el hijo de Cassie, ven a los muertos.

Aunque la venden como una novela de terror y ganó varios premios de literatura fantástica, a mí me ha parecido una novela  costumbrista más, que refleja la vida de una familia típica inglesa en una época tan turbulenta como la Segunda Guerra Mundial en una ciudad devastada por los bombardeos alemanes, Coventry.
Lo de los muertos es algo secundario, que genera algún episodio incluso divertido, tipo la vidente-medium de la película Ghost.
Los personajes son fascinantes, sobre todo Martha, la matriarca, aunque todos tienen su encanto, y eso ya es dificil con tanta gente (incluso muerta) merodeando por la novela.
Hay episodios especialmente graciosos, como el paseo de Cassie convertida en Lady Godiva y la experiencia en la comuna de Beatie y su novio.
Sin duda ha sido todo un descubrimiento inesperado en mi propia biblioteca, pues compré el libro de saldo hace tres años y aún no lo había leído.
No hagáis lo mismo que yo. Si tenéis la oportunidad, no la dejéis pasar.

lunes, 10 de enero de 2011

"Nora ez dakizun hori" de Irati Jimenez, para amantes de los cuentos imposibles

Decíamos ayer...
Hacía mucho tiempo que no leía una novela en euskera. Quizás por costumbre o por comodidad, porque habituarse al ritmo diferente, al vocabulario, cuesta un poquito.
Sin embargo, en cuanto leí hace unos meses el argumento de esta novela, sentí ganas de leerla.
Y es que me encantan las novelas en las que los personajes, o más bien sus vidas, se enredan con las vidas de los demás personajes, logrando que cada mínimo detalle esté relacionado con otro pequeñísimo detalle de cualquier otro rinconcito de la novela.
Y porque me encantan los cuentos imposibles...
Los cuentos imposibles son el leit-motiv de una novela hermosa, con unos personajes apasionantes con unas vidas trepidantes, llenas de dolor, fantasía... vivas, en definitiva. A pesar de que la muerte es una parte importante en el argumento.

Dos narradores se alternan a lo largo de la historia. Por un lado, Martin, que vuelve a casa tras quince años de ausencia, dispuesto a despedirse de una vida y de un padre que, sin serlo realmente, lo ha sido más que nadie. Y por otro lado tenemos a Nora, locutora de un programa de radio nocturno, que vive con su abuela, si a lo que le ocurre se le puede llamar vivir.
Un día Martin se anima a llamarla a la radio y entonces...

Licántropos, vampiros, cuentos imposibles, magos, cazadores de lobos, Bilbao, Bagdad, Las Mil y Una Noches, amores imposibles e inmortales, ángeles que compran almas, madres muertas, padres desaparecidos...
Parece mucho, pero está todo ensamblado de una manera tan delicada que nada parece excesivo ni fuera de lugar.                  
Y es que, en los cuentos imposibles, todo es posible...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

"La vida secreta de las abejas" de Sue Monk Kidd, ausencias, miel y vírgenes negras

Decíamos ayer...

En esta novela ambientada en el sur de los Estados Unidos, durante los años 60, años duros en los que los negros luchaban por la igualdad en un ambiente ciertamente enrarecido, una jovencita de 14 años, Lily Owens, soñadora, mentirosilla y con una imaginación desbordante (quiere ser escritora, para variar, algo que empieza ya a ser un tópico en este tipo de libros), huye de su casa con su niñera siguiendo las únicas pistas que dejó su madre muerta.
Ese camino la lleva hasta Tiburón y hasta una casa rosa habitada por tres pintorescas hermanas negras que la acogeran con los brazos abiertos y le darán todo el amor que jamás recibió de una madre muerta que la abandonó de niña, y de un padre destrozado por la culpa y que paga con su hija su propio dolor.
Allí recibirá numerosas lecciones sobre la vida, descubrirá cosas que nunca (o quizá siempre) quiso saber sobre su madre y su propio pasado, aprenderá un oficio, el de apicultora, que templará su corazón salvaje, e incluso descubrirá una nueva religión, encarnada en la imagen de una virgen-mascarón de proa tan negro como las dueñas de la casa rosa... hasta un amor imposible.

Con las dosis justas de drama y comedia, esta novela  es comparada con "Tomates verdes fritos" (a mi parecer no se le parece ni en tono ni en calidad), a pesar de que no puede evitar el tonillo de moralina (quizás, al no ser religiosa, no he captado el espíritu de la novela, no lo sé), al menos no edulcora un final que podría haber fastidiado el conjunto. Es decir, termina bien, pero no todo es de color de rosa (como la casa), afortunadamente.
La ambientación está muy lograda y hay personajes notables, como August y los secundarios, como las Hijas de María, pero no puedo evitar sentir cierta antipatía por Lily, la protagonista.
Es una de esas cosas inexplicables.


martes, 24 de agosto de 2010

"Un árbol crece en Brooklyn", de Betty Smith, sórdida belleza



Decíamos ayer...

Esta hermosa novela escrita en los años 40, escrita por una autora tan olvidada como genial, ha sido una de mis sorpresas del verano.
La verdad es que tenía comprado el libro desde hacía tiempo, y el argumento de la contraportada no me apasionaba...
Porque su su argumento sencillo: la historia de una familia humilde en el Nueva York de principios del siglo XX y sus esfuerzos por sobrevivir... la misma historia contada mil veces antes...
Incluso la manera de plantearla es poco original, ya que está vista desde la perspectiva de una niña de llamativa imaginación, más inteligente y madura de lo que debería ser para su edad.
Sin embargo, la historia familiar, el ambiente, los personajes, encantan desde el principio, ya que son reales, imperfectos, creíbles...
Una madre trabajadora, que robó el novio a su mejor amiga, que se decanta claramente en su amor maternal por uno de sus hijos, y lo reconoce...
Un padre alcohólico, cobarde, cariñoso como pocos...
Una familia tan compleja como llena de personajes entrañables (y algunos sumamente modernos, como la tía Sissy)...
Sobrevolándolo todo, el hambre, la solidaridad de los vecinos del barrio, la mezquindad de quienes sólo ven la fealdad y la sordidez cuando otros ven la belleza oculta...
Asistimos a la vida de Francie, la protagonista, desde su nacimiento, hasta el momento en que evoluciona hasta un momento en que su vida llega a donde nadie, ni siquiera el cómplice lector, lo habría creído jamás. Y en todo momento, nos sentimos parte de esa familia, ya que, aunque la vida de los Nolan no es lo que se puede llamar ideal, desde fuera parece incluso feliz.

lunes, 19 de julio de 2010

"Paraíso inhabitado" de Ana María Matute, elogio de la infancia




Decíamos ayer...
Un libro que empieza con la siguiente frase, ya promete: "Nací cuando mis padres ya no se querían".
Adriana, ya adulta, quizás anciana, nos cuenta cómo fue su niñez en la España de antes de la Guerra Civil, en una casa donde era ignorada por todo el mundo excepto por sus tatas y se tenía que bastar sola, con su desbordante imaginación.
Un padre ausente, una madre amargada por la separación, una hermana mayor adolescente y unos hermanos que partirán más tarde a estudiar... a Adriana sólo le quedará el refugio de su imaginación y de los libros y los cuentos, de los paseos nocturnos, de los escondites secretos, para huír de esa vida en la que no es más que una sombra en su casa.
Hasta que conoce a un vecino, hijo de la nada recomendable amante de un conde, bailarina rusa nada menos, que se convertirá en su alma gemela, tanto en sentimientos como en aficiones.
Siempre con la colaboración de los criados, ignorados, quizás olvidados por sus familiares, los dos niños crearán un universo propio a su alrededor, lleno de magia, libros y una cierta aura oscura... un poco a lo Catherine y Heathcliff en "Cumbres Borrascosas"..., casualmente la novela favorita de la autora y la mía, aunque esto se me acaba de ocurrir, no sé si era su intención o solo es mi impresión.
Una novela muy hermosa, llena de amor a los libros y a los cuentos clásicos, engancha como todas las novelas de esta dama adorable. La verdad es que sabe a poco y la historia podría seguir, ya que permanece como inacabada, quizás en un punto y aparte.