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sábado, 8 de febrero de 2014

"Capitán Blood" de Rafael Sabatini, ladrón, pirata y caballero...


Decíamos ayer...
Hay historias que se pueden leer desde varios ángulos, y esta es una de ellas. Por lo pronto, nos encontramos, al menos, ante una novela histórica, que narra una época convulsa como la del siglo XVII, tanto en Europa como en el Caribe, que involucra a varios países en guerras y bandos que no hacen más que cambiar a lo largo de toda la novela. Por otro lado, tenemos una novela de pura aventura, con combates navales, asaltos y planes desesperados. Y, por último, una novela de amor casi imposible que no desmerece una historia rosa común.

La novela tiene como protagonista al doctor Peter Blood, un inocente que, por hallarse en un lugar inoportuno ejerciendo sus labores, es condenado por traición y vendido como esclavo en la Barbada. Su amo es un hombre cruel con el que tendrá una relación complicada, aunque no lo será menos con su hermosa sobrina, Arabella, una muchacha de carácter alejado de lo que una dama sensible debería ser. Pronto decide escapar de allí. Las circunstancias harán que sus planes se tuerzan y se vea forzado a convertirse en un pirata, aunque sea un pirata atípico y ciertamente caballeresco.

Si hay algo que resalta en esta historia es que los personajes principales no son típicos. Ni Blood es un tipo digno de lástima por el error que se ha cometido por él, ni lamenta hacer lo que hace como pirata. Es un personaje con tintes si bien no negativos, no del todo positivos, lo cual es de agradecer. Irónico, cabezota, inteligente, astuto, sí, pero no perfecto, lo cual hace que sea todavía más atrayente. Basado, al parecer en el capitán Morgan, se le atribuyen varias de sus hazañas, como el asalto a Maracaibo.
También la protagonista femenina es atípica. No es para nada una dulce doncella. Ya se la describe como "algo masculina" al presentárnosla. No tiene pelos en la lengua y no duda en despreciar a nuestro héroe en varias ocasiones. Sus diálogos en diferentes escenas son dignos de cualquier novela romántica.
En cuanto a los personajes, los más tópicos, por así decirlo, son los "malos", como Bishop, egoísta y centrado en la venganza hasta la estupidez. Lord Julian, rival de Blood por el amor de Arabella es alguien mucho más interesante por sus matices y por su dualidad, aunque se le desaprovecha al final.

Se trata de una historia entretenida, aunque ciertos episodios la alargan innecesariamente, como las alianzas de Blood con Francia o el famoso asalto a Maracaibo, que realmente realizó Morgan. Sin embargo son hasta cierto punto necesarios para explicar el carácter de nuestro héroe, que no se priva de criticar las ambiciones de reyes y sus enviados, no tan alejadas muchas veces de las de los mismos piratas.

En definitiva, nada como un clásico de aventuras de vez en cuando para ver cómo ha cambiado la literatura, y no siempre para bien. Es decir: antes los héroes tenían matices, cometían errores. Y era muy refrescante. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Mes de clásicos

Decíamos ayer...
Esto no es una reseña al uso, sino más bien un resumen de mis lecturas del mes pasado, que dediqué a releer y a leer clásicos, entre ellos, varias versiones de Don Juan.
Muchos sabréis, y los que no, yo os lo digo, que es típico de la Noche de Todos los Santos leer o ver en el teatro la obra Don Juan Tenorio de José Zorrilla. Qué mejor época para conocer esta obra, de la que muchos tiene una idea más que equivocada, sobre una historia de amor eterno y un hombre romántico a más no poder. Nada más lejos de la realidad... ¿Curiosidad? Tendréis que leerlo.
 
Como esta obra ya la conocía, leí una versión anterior para comparar, la de Tirso de Molina, llamada "El burlador de Sevilla", que narra más o menos la misma historia y nos muestra una faceta del personaje algo más burlona, y cambia ligeramente el final. Para comprobar cuales son estos cambios, os remito al original.
 
Una versión con un un personaje muy similar, aunque no llamado Don Juan, sino Félix, es "El estudiante de Salamanca", de Espronceda. Misma historia, nuevamente, sin embargo, el tono es muchísimo más oscuro, y haría las delicias de cualquier gótico y amante de Poe.
 
Para terminar, el relato de Bécquer "El monte de las ánimas", incluído en las míticas "Leyendas", relato de fantasmas clásico y de obligada lectura en tan señalado día, ahora conocido como Halloween.
 
En todo caso, al releer clásicos, descubro que cada vez me apetece menos leer cosas actuales, por mucho que cueste unos minutos cambiar el chip, acostumbrarme al diferente ritmo, o situarme en el contexto. Merece la pena.

miércoles, 17 de octubre de 2012

"La hija del mar" de Rosalía de Castro, drama infinito como el mar

Decíamos ayer...
Esta novela narra la tremenda y dolorosa historia de varias mujeres destrozadas por un hombre.
También es una historia de pérdidas constantes, de locura, de muerte y de amor, tan eterno y salvaje como el mar de Finisterre donde se ambienta.
 
La historia en sí es sencilla, una madre que pierde a su hijo en trágicas circunstancias y una niña abandonada en el mar que es dejada en sus manos para que la cuide viven felices hasta que el destino les juega una mala pasada en la forma de un hombre, parte del pasado de la madre. A partir de ahí, todo es oscuridad y horror.
 
Narrada con un lenguaje florido y poético, lleno de alusiones a la poesía de Byron y otros poetas de la época (hablamos del siglo XIX), destaco sobre todo la ambientación, la descripción de esos paisajes marineros, las tormentas y costumbres de la Costa de la Muerte, de los que la autora habla con obvio conocimiento de causa. Sin embargo, debo decir que quizás hace falta un poco de tiempo para acostumbrarse y que la narración es algo confusa a causa de dicho lenguaje.
También me gustaría decir que me han sorprendido gratamente los alegatos a favor de la emancipación y liberación de las mujeres, su educación e incluso a favor de los niños bastardos (la autora lo era), algo moderno para la época.
Por ello, sin ser una gran historia, yo diría que es una novela entretenida y que, una vez traspasada la inicial barrera del lenguaje, puede deparar una sorpresa.

viernes, 12 de octubre de 2012

"Cranford" de Elizabeth Gaskell, en tiempos de crisis, vuelve a los clásicos

Decíamos ayer...
Es difícil calificar a "Cranford" de novela, al menos de novela al uso, ya que es más bien una crónica de los sucesos o anécdotas que suceden a los habitantes de un pequeño pueblo inglés, de esos que tan bien reflejan las series de época de la BBC (de hecho, hay una famosa adaptación de esta cadena sobre la novela).
De hecho, no hay un comienzo ni un final, es incluso probable continúe eternamente relatando tés, tertulias y partidas de cartas, chismorreos y pequeñas trifulcas entre las habitantes de Cranford, ya que las amas y señoras de este pueblecito son las mujeres, ya sean viudas y solteras.
 
Sin ser lo mejor que he leído del siglo XIX inglés (prefiero a Jane Austen), a Elizabeth Gaskell tampoco le tiembla la mano a la hora de criticar la manía de aparentar lo que no se es, aunque quizá no tenga la misma agudeza e ironía.
Destacan los retratos femeninos, ya que predominan los personajes de este sexo sobre los de sexo masculino, aunque tampoco es que sea demasiado amable hacia las de su mismo género. De hecho, critica más o menos abiertamente que ciertas viudas desprecien a las que se casan en segundas nupcias o a las que se casan por debajo de su "categoría", el hecho de que las solteronas se tengan que encerrar en vida, los elitismos, etc.
 
Entretenida por momentos, sobre todo a partir de la segunda parte, y aunque se enrolla demasiado en ciertos momentos, "Cranford" es un libro que se lee con tranquilidad, para olvidar otras lecturas menos amables.
Siempre es agradable, además, retomar los clásicos, para recordar tiempos mejores.


domingo, 13 de mayo de 2012

"Cumbres Borrascosas" de Emily Brontë, historia de amores eternos como las rocas...

Decíamos ayer...
En un rincón aislado de Yorkshire transcurren las vidas, amores y odios más turbulentos jamás narrados en una novela. Solo en un lugar así son creíbles los amores eternos, las venganzas más allá de todo sentido y la maldad de unos personajes simplemente fascinantes. 
El ama de llaves le contará al nuevo inquilino de la Granja de los Tordos la historia de la casa vecina, Cumbres Borrascosas, y de los viejos y nuevos habitantes, una historia que los ha arrastrado a lo largo de los años y que con su llegada parece llegar a su fin.

Una de las cosas que más llaman la atención en esta novela es la falta de personajes amables. Los diálogos rezuman crueldad, antipatía, violencia. El clima, los paisajes, la ambientación, no hacen más que subrayar las actitudes rayanas en la locura de algunos personajes.
Lo poco complaciente y sencillo del argumento puede sorprender a mentes sensibles (abstenerse los que busquen una novela romántica al uso). No en vano es una historia que ha fascinado y obsesionado a millones de personas durante más de 200 años y creo que seguirá haciéndolo por muchos más.

A destacar el personaje de Heathcliff, probablemente el mejor personaje masculino jamás creado, un hombre fiel hasta el final, aunque solo sea fiel a su venganza y a su amor, capaz de cualquier cosa por conseguir sus fines. Fascinante por su crueldad, solo igualada por la de Catherine, su eterno amor.

En definitiva, un clásico eterno a descubrir para los que no la conozcan y a releer para los que ya la tuvieron ante sus ojos alguna vez.


lunes, 30 de abril de 2012

"Mucho ruido y pocas nueces" de William Shakespeare, bien está lo que bien acaba...

Decíamos ayer...
Los que hayan visto la maravillosa película de Kenneth Brannagh ya sabrán de qué va el cuento, pero para los que no la conozcan, que se vayan enterando de que esta obra de teatro, escrita allá por principios del siglo XVII, contiene los diálogos más graciosos (y copiados) entre un hombre y una mujer, de esos que se-odian-pero-se-quieren.
La historia, ambientada en Mesina, nos cuenta cómo, recién llegados de una guerra, el príncipe don Pedro de Aragón y sus hombres se alojan en casa de un buen hombre que tiene una hija y una sobrina. Uno de sus hombres se enamora de la hija y otro se lleva a matar con la sobrina. El hermano bastardo del príncipe se encargará de sembrar la discordia.
Enredos, peleas y más enredos es lo que encontraréis si os animáis con este maravilloso clásico que no debería faltar en la estantería de nadie.

Supongo que se me ve el plumero y se nota a kilómetros que me encanta esta obra, mi favorita de Shakespeare, que la releo de vez en cuando y que incluso busco inspiración en ella.
Los diálogos entre Benedicto y Beatriz son crueles, disparatados y descarados, las escenas con los alguaciles, capaces de arrancar carcajadas, hasta el malo es un buen personaje, todos los diálogos son buenos.
Si os asusta que el lenguaje sea demasiado antiguo o difícil de entender, no os preocupéis, porque si alguna frase os resulta un poco rara, las risas que os echaréis en la siguiente hará que os olvidéis. El esfuerzo merece la pena, la verdad.

P.S. Si el libro os da pereza, siempre os quedará la peli, maravilla donde las haya, con un Kenneth Brannagh y una Emma Thompson en estado de gracia.

sábado, 10 de marzo de 2012

"El misterio del cuarto amarillo" de Gaston Leroux, habitación cerrada-crimen imposible...

Decíamos ayer...
Nos encontramos ante una de esas novelas que se han convertido en un clásico del género negro, de esas imitadas una y otra vez, a medio camino entre las novelas de Holmes y ese Poe de los "Crímenes de la calle Morgue", aunque con un toque de humor.
Nos cuenta una historia de crimen imposible, como suele ser habitual. En esta ocasión el asesinato fallido de una mujer, Mathilde, que se encontraba encerrada a cal y canto en el famoso cuarto amarillo. Tras el intento de asesinato, el asesino escapó, esfumandose cual voluta de humo dejando tras de sí unas pistas un tanto incongruentes. ¿Imposible?
Solo un policía con fama de gran investigador y un jovencito periodista con ideas algo estrafalarias pueden ser capaces de resorlver este asombroso enredo...

Lo bueno de esta historia es, sin duda, el toque de humor que la envuelve, aunque este va perdiendose a medida que avanza, lo cual llega a hacerla quizás algo pesada, ya que he tenido la sensación de que se alarga innecesariamente.
De hecho, una vez que se conoce el nombre del asesino, durante la resolución del caso, en la escena del juicio, el hecho de que la escena sea tan larga hace que haya perdido el interés en más de un momento y solo lo haya retomado cuando el autor ha contado -en petit comité al narrador- los motivos del asesino para cometer el crimen.
Mención aparte merece un recurso del autor para narrar la historia y hacer ver los diferentes puntos de vista de los personajes y no es otro que cambiar de narrador, usando recursos tales como artículos periodísticos, diarios o libros de notas.

En definitiva, se trata de una historia entretenida y detallista, aunque quizá tanto detalle llegue a cansar hasta cierto punto, aunque la verdad es que el personaje de Rouletabille, el genial periodista e investigador es uno de los más curiosos y geniales que he encontrado en mucho tiempo, y se merece estar a la altura del mismísimo Holmes.

domingo, 15 de enero de 2012

"Primera memoria" de Ana María Matute, aquellos maravillosos y crueles años...

Decíamos ayer...
La Guerra Civil es un eco lejano en esta novela de iniciación que nos cuenta, una vez más, lo duro que es el paso de la niñez a la madurez.
Y más aún cuando tu padre te ha dejado tirada en una isla con tu insoportable abuela, tu primo es un tirano y el único amigo que puedes tener pertenece al "otro bando".

La verdad es que esta novela no es que sea precisamente la literatura más ligera y entretenida del mundo, ya que la acción es nula, más allá de las peleas entre las bandas de niños "bien" y "pueblerinos". Sin embargo, la prosa de la autora, preciosista y llena de detalles, te lleva a su terreno para envolverte en un mundo de ensueño, que te hace decir "Qué tiempos", aunque lo que cuenta es más bien horrible.
Porque, no nos engañemos, horrible es el ambiente, horribles los personajes, horrible es todo lo que sucede... horrible especialmente ese primo manipulador, cruel, egoísta... tanto que no se entiende ese final, esa última indulgencia hacia él, si es que lo es.

Desde luego, dan ganas de volver a leer "La reina de las nieves" de Andersen, tras tanta alusión a Kay y Gerda, sus protagonistas, y Peter Pan... metáforas de la infancia perdida. ¿Son reflexiones extrañas para una niña de 14 años o me lo parece a mí?

P.S. Por cierto, feliz año...


martes, 1 de noviembre de 2011

"Don Juan Tenorio" de José Zorrilla, pecador con encanto...

Decíamos ayer...
En estas fechas de espectros, fantasmas y tales zarandajas, he decidido recuperar una obra con todo eso y más, pero de aquí, cañí y pecadora.
Porque pocos pecadores hay que puedan igualar a Don Juan Tenorio, de Sevilla. Espadachín, jugador, capaz de todo por seducir a una mujer, aunque sea la de su amigo, y si es en una apuesta, pues mejor.
Su padre le arregla un matrimonio con la virginal Doña Inés, que vive en un convento, pero su pureza no durará mucho teniendo a Don Juan cerca, pues entre engaños, la harán creer enamorada de un Don Juan ideal.
No quiero contar mucho más, pues esta es una obra de engaños, enredos, muerte, arrepentimientos y amor y quizá, redención...
Desde luego, Don Juan es un personaje como pocos, de los que no sabes si te gustan o no, pues nunca sabes si es sincero o no, incluso al final...

Que no asuste el lenguaje arcaico pues la obra se lee con facilidad, una vez que se te acostumbran los ojos al florido lenguaje.
La historia engancha como pocas, la verdad. Es comprensible que sea un clásico que ha perdurado en los escenarios durante un siglo y medio, y que las calles se vaciaran cuando la daban por la tele en uno de los maravillosos "Estudio 1" de TVE.

Yo me la apunto como tradición de Todos los Santos, junto con mi lectura habitual del "Monte de las Animas" de Gustavo Adolfo Bécquer.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

"El señor de las moscas" de William Golding, vivir o matar en el paraíso

Decíamos ayer...
Este es uno de esos libros que mucha gente dice haber leído y no lo ha hecho, o al menos mucha gente lo tiene en su casa sin haberlo tocado (yo misma). Y la verdad es un libro que merece la pena, porque es uno de esos libros que te remueven por dentro, que te hacen pensar, que te hacen plantearte "¿qué haría yo si...?".
"El señor de las moscas" nos cuenta la historia de unos niños que, tras un aterrizaje forzoso, acaban aislados en una isla, sin adultos, sin normas y abocados a una lucha desesperada por la supervivencia.
Aunque al principio todo parece una fiesta, muy pronto afloran las rivalidades entre los más mayores, los grupitos, las diferencias de caracteres. ¿Acaso no es más divertido pasar el día nadando y jugando que cuidando una hoguera que quizás nadie vea?
Una lucha entre inteligencia e instinto, salvajismo y civilización...
Todo desde el punto de vista de unos niños, algunos de apenas seis años, los más mayores de trece o catorce, capaces de llegar a matar para comer y quizás por algo más...

Lo más interesante de este libro es la credibilidad con la que nos narra la historia, ya que es muy fácil pensar que todo podría estar pasando ahora mismo, ayer o mañana. Además, es muy sencillo identificarse con ambos grupos, tanto con los racionales que están del lado de "hagámos la hoguera o no nos rescatarán" como con los salvajes que piensan "qué bien se está aquí, matando cerdos y siendo libres".
Yo tengo muy claro que, dada la situación, no sé muy bien en qué grupo me encontraría.

miércoles, 24 de agosto de 2011

"La conjura de los necios" de John Kennedy Toole, ponga un Ignatius en su vida...

Decíamos ayer...
Ignatius Reilly es, probablemente, el tipo más repelente de toda la literatura, tanto físicamente como teológica y geométricamente hablando.
A sus dulces y virginales 30 añitos, sigue viviendo con mamá, no ha currado en su vida, se pasa la vida vagueando delante de la tele y practicando el onanismo, yendo al cine y pergueñando unos manifiestos absurdos basados en sus teorías de lo que debería ser el mundo...
Según él, la decadencia del mundo empezó allá por el Renacimiento y la época ideal para vivir era la Edad Media (será que las hogueras quemaban a todo indeseable que pasara por allá).
La verdad es que su vida es bastante cómoda hasta que la necesidad de dinero le obliga a entrar en el mercado laboral...

Personajes entre absurdos y maravillosos (ex-novias reivindicativas, corruptoras de menores, putas y pájaros, secretarias seniles, barredores esclavizados, gays organizados, policias menospreciados, madres borrachuzas...) notarán la influencia de Ignatius (y su válvula) en su vida. Y esta influencia cambiará sus vidas, casi siempre para bien, aunque no sea esa la intención de nuestro querido caballero sureño...

Con un lenguaje divertido y directo -sorprendentemente directo- esta novela ha sido una sorpresa para mí, porque la verdad es que hay momentos realmente hilarantes. Se pasea sin vergüenza entre la crítica social y el absurdo y consigue hacerte reflexionar y encima hacer justicia con los que se lo merecen.
Y todo en ese marco delicioso de Nueva Orleans cuando todavía era Nueva Orleans...



miércoles, 21 de julio de 2010

"La colina de Watership" de Richard Adams, pura aventura... conejil



Decíamos ayer...

Sí, sí... conejil... Porque esta es una novela completamente protagonizada por conejos. Unos conejos fuera de serie, eso sí. Valientes, listos, batalladores, ingeniosos, hasta hay uno que tiene visiones.
Quinto, un conejo joven tiene una horrible visión en la que ve que su madriguera va a ser destrozada y van a morir todos sus compañeros. Junto con su hermano Avellano, tratan de convencer al Conejo-Jefe de que deben marcharse... pero se libran por muy poco de que los detengan por rebelión. Tras convencer a unos pocos conejos, consiguen huir justo a tiempo.
Tras varias vicisitudes, llegan al lugar que Quinto vio en su visión, una colina maravillosa, alejada de la civilización y los elil, o enemigos, la colina de Watership, donde deberán aprender a construir una sociedad nueva, donde todos los conejos sean iguales...
Aunque de pronto caen en una circunstancia muy especial... todos los conejos que huyeron son machos... empieza en ese momento la planificación de una incursión a una conejera vecina, una especie de regimen dictatorial conejil, para conseguir las hembras que necesitan...
Aprenderán a construir madrigueras (tarea que normalmente hacen las conejas), buscarán aliados insospechados, aprenderán a respetar las capacidades de cada uno...
Una novela apasionante, llena de batallas (hay mucha acción), aventuras, lecciones de ingenio, es lógico que sea un clásico que haya perdurado hasta nuestros días, aunque haya mucha gente aquí que jamás haya oído hablar de esta novela.
Yo destacaría los relatos intercalados, a modo de cuentos al amor de la lumbre, sobre un conejo legendario, capaz de engañar a los mismísimos dioses (yo creo que es un homenaje al Odiseo o Ulises de Homero) y que es la inspiración de nuestros bravos conejos.
P.S. A modo de marketing, en la contraportada aparece un dato curioso... atención, fans de "Lost", este es el libro que leía Sawyer una y otra vez en la primera parte, con aquellas bonitas gafas... Según ellos, hay sorprendentes paralelismos entre la novela y la serie...