miércoles, 6 de julio de 2011

"Guardianes de la noche" de Serguei Lukyanenko, cuando el Bien acecha...

Decíamos ayer...
El Bien, conocido como el bando de la Luz, y los que se encargan de mantener el orden, La Guardia Nocturna, tiene cierta manía de interceder en los asuntos humanos con la excusa de que sean buenos... algunos de sus experimentos (quizás os suenen: la Segunda Guerra Mundial, la Revolunción Rusa, el Comunismo...) no salieron del todo bien, pero eso no quita que estén dispuestos a hacer un nuevo intento.
Para ello pasaran por encima de lo que y de quien sea necesario. Sacrificarán a los peones de los enemigos, la Guardia Diurna, representantes del Mal, e incluso a algunos de los suyos.
¿Su justificación? Según ellos, la humanidad lo merece...

Duelos de magos, jefes sin escrúpulos, demonios con apariencia humana, y las eternas dudas entre el Bien y el Mal... todo esto envuelto en un envoltorio tan entretenido, tan "normal", que casi sabe a poco. Ambientada en un ambiente tan desconocido y poco habitual como Moscú, estos demonios, brujas, vampiros... llamados "Tenebrosos" y Guardias de la Luz se mueven entre nuestro mundo y ese otro llamado el "crepúsculo" sin que nosotros nos demos cuenta (afortunadamente).

Lo único que no se puede decir de esta novela es que sea aburrida. Además tiene la ventaja es que no se pone pesada en lo del moralismo. Aquí los buenos no son buenísimos ni los malos malísimos, ni todo lo contrario...
Lo malo, es que es una trilogía, aunque esta termina de una manera autoconclusiva.
Veremos qué tal las otras dos partes.

miércoles, 29 de junio de 2011

"Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven" de Albert Espinosa, o por qué soy como soy...

Decíamos ayer...
Todos somos como somos por algo, eso está claro. Pero Dani, el protagonista de esta novela, tiene la suerte de saber por qué, o más bien por quién, es como es.
La influencia de las personas que tuvo y perdió en su vida le han hecho como es, buscador de niños perdidos, incapaz de encontrarse a sí mismo, ex-enano, pero siempre un enano en su interior.
Tuvo la suerte de que dos hombres en su infancia le abrieron los ojos, aunque luego olvidó sus enseñanzas. Una tercera persona con tres certeras preguntas volverá a abrírselos.

Nuevamente sorprendente, Albert Espinosa ataca con una novela más redonda que la anterior, y más comprensible, quizás. Una más "para todos los públicos", pero con más moraleja.
La verdad es que me la he leído en una sola tarde de calor sofocante, porque no podía dejarla, y también porque la manera de dejar los relatos de las personas que influyeron en la vida del protagonista a la mitad hacen que tengas que seguir leyendo para saber qué pasó, lo que hace que te enganches con la historia de la siguiente persona que le influyó... iniciando un círculo mortal y placentero.
Como siempre, el hilvane de música, cine y vida son magistrales, porque ¿a quién no le han influído esas míticas películas? ("Horizontes de grandeza" a mí me encanta... Gregory Peck aprendiendo a montar a caballo en secreto es impagable, y todo por el orgullo de una que ni lo merece... y esa banda sonora...).
Inciso cinematográfico aparte, recomiendo esta novela para pasar una tarde, o varias, de lectura tranquila y final feliz, que también lo hay... porque no todo van a ser amarguras, y un final bonito y dulzón de vez en cuando no le hace daño a nadie, ¿no?

domingo, 26 de junio de 2011

"El castillo de cristal" de Jeannette Wallls, castillo con cimientos de barro


Decíamos ayer...
Suele ocurrir con los libros de memorias que nos suelen parecer excesivamente edulcoradas, pintadas de un halo rosado e irreal. O todo lo contrario, tremebundas, e igualmente irreales.
Yo desconozco si estas memorias estan idealizadas o no.
En todo caso, lo que me sorprende es que la autora y sus hermanos no llegaran a odiar a sus padres y que la familia llegara unida (más o menos) hasta el final. Yo, seguramente, no habría podido perdonar ciertas cosas. El hambre, las casas ruinosas, ir vestidos con harapos, la irresponsabilidad...
Los que, como yo, hayan leído antes "Caballos salvajes", que cuenta la la historia de la abuela materna de la autora, encontrará increíble que una hija así haya salido de la valiente Lily.
Irresponsable, infantil, quizás con algún tipo de trastorno mental (esa impresión me ha dado a mí), esta madre es incapaz de alimentar a sus hijos (cuando hay comida se la come ella a escondidas, los niños buscan comida en contenedores en el colegio), de meter en vereda (ni lo intenta) a un marido alcohólico y soñador.
Afortunadamente, los hijos supieron buscarse la vida solos y sobrevivieron con las cabezas bien armadas. Aunque quién sabe qué bagajes arrastrarán como consecuencias de esa vida errante y llena de necesidades.
Lo peor de todo es que era porque los padres no querían pasar por el aro (la madre tenía tierras y joyas que se negaba a vender)... se consideraban espíritus libres... no pensaban que era más importante comer que sus ansias de libertad.
Bien escrita, llena de momentos de una realidad aplastante que sorprende por su falta de autoconmiseración (que se agradece), se echa de menos saber en qué epoca se está en cada momento ( aunque igual es un detalle que me importa sólo a mí).
Estoy deseando saber qué otras historias tiene esta maravillosa autora aparte de su prodigiosa historia familiar, aunque, todo hay que decirlo, con la historia personal que tiene, hay que comprender que necesite desahogarse.

miércoles, 22 de junio de 2011

Problemillas con blogger


Dejadme este espacio para un pequeño y absurdo berrinche.
Llevo como una hora intentado responder al comentario de Isi sobre "Caballos salvajes" y Blogger no me deja acceder a mi propio Blog.
Lo peor es que no es la primera ver que pasa, y ya estoy hasta los mismísimos. Además me cambia la plantilla constántemente!!! Mi blog es una caja de sorpresas hasta para mí.
¿A vosotros os parece que la imagen está centrada? Según Blogger, lo está, jajaja (risa histérica).






martes, 21 de junio de 2011

"Caballos salvajes" de Jeannette Walls, historia de una mujer indomable

Decíamos ayer...
Iba a leer "El castillo de cristal" cuando me enteré de que existía esta precuela que narraba la historia de la abuela de la autora, y me dije: las cosas desde el principio. Y no me he arrepentido.
Porque Lily Casey, la protagonista de esta biografía novelada es una de las mujeres más apasionantes de las que he podido toparme jamás. Más de lo que cualquier personaje de ficción pueda serlo jamás.
Criada en una cabaña excavada en la tierra desértica de Texas hasta los doce años, tuvo que encargarse casi ella sola del rancho y de sus hermanos, porque su madre era una dama que no trabajaba y su padre tenía un defecto del habla y era incapaz de comunicarse con los demás. Acosados por riadas y tornados, abandonaron su casa para instalarse en otra casa construida con los restos de otra. Hasta que los echó otro tornado.
A los quince años se convirtió en maestra (sin diploma) y se marchó sola a un pueblecito que estaba a 28 días de distancia a caballo.
Así empieza un periplo de traslados, nuevos proyectos (aprender a conducir, a volar, las carreras de caballos).
Conocerá la ruina, un marido bígamo, una hermana caída en desgracia, un matrimonio amable y lleno de compañerirmo, dos hijos a los que criará lo  mejor que pueda...
En definitiva, una historia maravillosamente bien escrita y ambientada, con personajes apasionantes y episodios fascinantes.
A veces casi me ha parecido ver a Lily ahí mismo, soltando sus perlas a algún niño díscolo o a algún tipo que trata de sobrepasarse. Además, no hace falta imaginársela, porque la autora ilustra cada parte de la historia con una fotografía de la familia del período al que corresponde la historia.

domingo, 19 de junio de 2011

"Los días del arcoíris" de Antonio Skármeta, esperanza a ritmo de vals

Decíamos ayer...
Cuando tienes entre las manos una novela ganadora de un premio y que además toca un tema tan peliagudo como el fin de la dictadura de Pinochet en Chile, siempre esperas algo grande, algo que te mueva por dentro, sobre todo si está escrito por alguien importante, como Antonio Skármeta, autor de "El baile de la victoria", entre otras novelas.
Pero, en este caso, a mi parecer, nos encontramos ante una historia coja, falta de argumento quizás (lo que es una lástima, ya que había de donde tirar).
Basada en el hecho real del plebiscito en el que Pinochet se jugó su mandato contra una campaña publicitaria a favor de la democracia de sólo 15 minutos de duración, y encima perdió, cuando lo tenía todo a su favor, Skármeta pierde la oportunidad de involucrar al lector en los aspectos más oscuros del fin de la dictadura chilena y se ciñe a anécdotas, como la del vals del no y a la relación del publicista con el ex-ministro de defensa (sus conversaciones son de lo mejor de la novela).

Yo no creo que haya que ahondar en el drama ni en la sangre (algo de lo que pecan muchas historias similares), ni en el sentimentalismo (aunque algo de eso sí que hay), pero hubiera sido la oportunidad de que supiéramos qué ocurrió en realidad en aquellos días, aunque está muy bien centrarse en el espíritu de esperanza que el vals indujo a la población en general.
En definitiva, una novela que no apasiona, pero que tampoco aburre, con un final hermoso y con unos personajes reales y creíbles, aunque algunos son un tanto descafeinados.
Filosofía, música, un vals de Strauss con una letra peculiar, ansias de libertad y sobre todo amor, mucho amor.