miércoles, 5 de junio de 2013

"Despiértame para verte morir" de Miguel Aguerralde, perdiendo el juicio...


Decíamos ayer...
Ya en el prefacio de la novela el autor nos dice que se crió viendo películas de juicios, abogados y semejantes. Se nota. Leer esta novela es como ver una película de esas de sobremesa llena de sustos, quizá esperados pero no por ello menos bien resueltos, tensión creciente y final "sorpresa".
 
Nos cuenta la historia de Marcus Crane, fiscal estrella, traumatizado por un caso terrible que podría haberle encumbrado y que sin embargo le hundió en la miseria y le hizo perderlo todo: familia, amigos y paz mental.
Dos años después, es incapaz de pasar página. De pronto, el asesino que encerró y que creía muerto parece volver del más allá para cumplir la venganza que juró antes de morir frito en la silla eléctrica.
 
Sin ser una novela precisamente original en cuanto a temática, tratamiento o estilo, no puedo negar que se lee de un modo agradable, pues es entretenida y breve. Además, está correctamente escrita, lo cual es bueno y la diferencia de otras de su género. Las escenas violentas están bien resueltas, con su punto justo de gore, sin llegar a resultar desagradables. No llega a ser una novela de terror, en todo caso, sino un thriller de misterio con asesino psicópata.
Si hay algo que puede echar atrás a los lectores es que está escrita en primera persona, algo que normalmente me irrita, junto con cierta sensación de repetición en algunas escenas, aunque es cierto que al ser ciertamente breve, este efecto se diluye.
 
Un comentario especial para el final "sorpresa" y es que abre la posibilidad de diferentes interpretaciones. De hecho, otra persona y yo llegamos a dos diferentes conclusiones tras leerlo, y ambas pueden ser válidas. Como no quiero desvelar tal final, simplemente quiero destacar que el final es algo apresurado, haciendo que el buen sabor de boca quede diluido por la incertidumbre. Quizás era lo que quería el autor, quién sabe.


En todo caso, una novela que gustará a quienes busquen una lectura entretenida y para los amantes de los telefilmes americanos de sobremesa, esos de misterios, abogados y presos en busca de venganza.

miércoles, 22 de mayo de 2013

"Dos tumbas" de Douglas Preston y Lincoln Child, adiós Aloysius...

Decíamos ayer...
He tenido que dejar pasar un día entero para no escribir esta reseña en pleno cabreo y no decir cosas terribles sobre este libro y sobre los autores. Y no es que, en mi opinión, no se las merezcan, pero teniendo en cuenta que es el último libro suyo que voy a leer de una larga serie, supongo que terminar como si fuéramos un matrimonio amargado sería algo ridículo, sobre todo porque ellos nunca se van a enterar.
Yendo al grano, los que han seguido las andanzas del agente Pendergast, no necesitarán presentación: este hombre casi sobrehumano sigue la investigación de la no-muerte de su "santa" esposa (que al final no es más que una excusa, porque resulta que ella no pinta nada en la novela, y todo gira en torno de los nuevos nazis y sus planes eugenésicos). Con su muerte, el pobre hombre se sume en una depre de caballo, rozando las ganas de matarse. Aunque algo le sacará de su pasmo. ¿Qué? Un asesino maquiavélico que mata dejándole mensajitos personales.
 
Una novela de casi 500 páginas puede dar para mucho, sobre todo cuando las tramas que la conforman no son más que relleno. En esta en concreto: la trama de la esposa, la de los asesinatos, dos tramas con otros tantos secundarios... Por otra parte, las escenas se alargan y alargan hasta la agonía sin que luego lleven a ningún lugar (personajes que ocupan 100 páginas y no sirven para nada, como los soldados brasileños).
Eso sí, no se puede decir que sea aburrida, si llamas entretenido a un libro en el que pasan cosas sin parar y sin ton ni son, y además son bastante predecibles (ese final, por favor, por no hablar del cantazo a obras como "Los niños de Brasil" de Ira Levin).
 
No puedo irme sin dedicar un cariñoso saludo al traductor por frases tan memorables como:
- "Muchos de los habitantes del pueblo se pararon a mirarlo fijamente. Algunos se quedaban boquiabiertos de sorpresa, mientras que otros lo observaban con una indudable hostilidad, ya que Pendergast, alias doctor Percival Fawcett, cantaba como una almeja. Lo cual era precisamente su intención".
- "Se notaba que era la primera vez que se veían en aquella situación. Uno de ellos, que parecía el que mandaba, se acercó y pasó al inglés, que hablaba estupendamente".
 
Pues eso, que si ya los anteriores me parecieron para olvidar, con este declaro que he perdido la fe en el anteriormente infalible agente. Adiós Aloysius.
 


lunes, 6 de mayo de 2013

"El despertar de la señorita Prim" de Natalia Sanmartin Fenollera, edulcorado adoctrinamiento...


Decíamos ayer...
Esta novela nos narra la típica historia de una mujer decidida que cree saberlo todo y llega a un lugar maravilloso que le hará replantearse todo lo que creía saber. ¿Será que no lo tenía tan claro?
 
He visto por ahí que esta novela tiene varias lecturas. Quizás sí, lo que yo creo es que existen dos formas de leerla: la lectura "superficial, es una novela de pueblitos bonitos más", o la lectura "manual de adoctrinamiento". Me explico:
 
A) Lectura superficial: viene a ser que se trata de una novela con aura romántica, donde la protagonista llega a un hermoso pueblo lleno de gente encantadora, se enamora de su jefe, de los niños, descubre que ser independiente no es tan maravilloso, aprende cosas sobre sí misma, la literatura y la vida en general (y el placer de las cosas pequeñas)... Y, sin querer desvelar el final, auguramos que todo terminará medianamente bien. Incluso esbozaríamos sonrisitas aquí y acullá ante las peregrinas ocurrencias de los habitantes del pueblo o los sapientes niños, que recitan el latín como nosotros la tabla del 1. ¡Qué maravilla de libro, es todo tan hermoso!
 
B) Manual de adoctrinamiento: desde el principio nos damos cuenta de que la protagonista, que la autora trata de vendernos como alguien independiente y decidida, no lo es en absoluto, pues no tiene argumentos ante el mínimo enfrentamiento y se rinde ante cualquiera que le muestre la puntita de algún nuevo descubrimiento. Por no hablar sobre las ideas que se dan aquí sobre el matrimonio (estado ideal para la mujer, siempre y cuando sea con alguien superior), la educación (algo totalmente elitista, la única "tonta" del pueblo es la maestra, pues los niños los educan los padres), las cosas modernas (no existen, al parecer todo lo moderno es terrible)...
 
Yo empecé leyendo A y de pronto me encontré con B, aunque no me lo creía, pensé que tenía que ser una broma, en serio. Que hoy día, alguien nos presentara tales valores como algo bueno me parecía insultante. Francamente, esto es lo más carca que he leído en mucho tiempo.
 
Y lo triste es que está francamente bien escrito. Lo malo es que no hay historia, no pasa nada y toda la novela parece un instrumento para vendernos un manual de autoayuda donde la autora expresa unas ideas sacadas de un libro de señoritas de la época de nuestras bisabuelas (cómo sentarse adecuadamente incluido).
Lamento decir esto pero, cuánto talento desaprovechado.
 
 
 

viernes, 12 de abril de 2013

"Reckless II, sombras vivas" de Cornelia Funke, la vida tenía un precio...


Decíamos ayer...
En la continuación de "Carne de piedra", nos encontramos a Jacob Reckless pagando las consecuencias por haber logrado salvar a su hermano. Se muere. Como buen cazador de tesosos mágicos, busca en el mundo del espejo aquello que pueda salvarle, pero solo hay una cosa que, al parecer, lo conseguirá. Con la ayuda de Zorro, partirá en su busca, sin saber que hay alguien más que también busca el mismo objeto.
 
En esta segunda parte de la serie Reckless nos encontramos con un sustancial cambio de tono. Casi podría decirse que se puede leer de forma independiente, porque los acontecimientos de la primera entrega apenas se nombran de pasada, para ponernos en situación. También los únicos personajes en común son Jacob y Zorro, ya que los demás salen en pocas escenas o apenas son nombrados (a la espera del retorno en la tercera entrega, supongo).
 
Lo que me ha sorprendido de esta novela ha sido el sustancial giro hacia el romance. Si bien ya se apreciaba en la primera parte que Zorro sentía algo por Jacob, aquí ambos personajes luchan contra sus sentimientos casi tanto o más que contra la muerte.
 
Destacaría, una vez más, la ambientación y la utilización de las leyendas y cuentos de los hermanos Grimm como trasfondo de la historia, algo que apreciamos los amantes de los cuentos antiguos, siempre con giros nuevos y espectaculares, como en el caso del castillo la Bella Durmiente o Barbazul.
 
Decir nuevamente que no es un libro especialmente infantil, por mucho que se encuentre en tal sección. Yo no lo recomendaría a niños muy pequeños. De hecho, creo que los adultos lo disfrutarán más, sobre todo si les gusta un mundo lleno de fantasía, como los de los cuentos antiguos, pero a la vez diferente.


viernes, 5 de abril de 2013

"Tuck para siempre" de Natalie Babbitt, ¿quién quiere vivir para siempre?


Decíamos ayer...
Esta es una novela que califican como juvenil e incluso para niños, aunque realmente yo creo que los adultos la disfrutamos mucho más, porque entendemos todas las implicaciones de lo que la autora quiere decir, cosa que los niños dudo que lleguen a captar del todo.
Nos narra la historia de una niña que cierto día se topa con una familia encantadora que tiene un secreto: son inmortales a causa del agua de un manantial. Alguien descubre su secreto y deberán impedir que sea un secreto a voces, porque los Tuck, los miembros de esta familia, saben que la inmortalidad es un don que no es tan maravilloso como parece. La niña, una vez conocido el secreto deberá enfrentarse a un dilema: tomar el agua al crecer y unirse a ellos (en particular al guapo Jesse) o vivir una vida normal... y mortal.
 
Escrita en un estilo aparentemente sencillo, se trata de una novela llena de toques insospechados de humor y hasta cierto punto onírica. Brevísima, se lee en un suspiro, y es de esas que puedes decir que lamentas que se haya terminado, sobre todo al llegar al final (un final que, si estuviera escrita hoy día, no sería así, seguramente).
Quizás es una historia que parece demasiado sencilla, pero esconde muchas lecturas tras de sí. Y, como he dicho antes, estoy convencida de que hoy día no hubiera sido escrita de la misma manera (se escribió en los 70 del siglo pasado), lo que me ha hecho reflexionar sobre lo mucho que ha cambiado la literatura juvenil, o la literatura en general.
 
Puedo decir que es de esos libros que, a pesar de haber esperado años para tenerlos entre mis manos, no me ha decepcionado en absoluto.
 
 

sábado, 16 de marzo de 2013

"Carlos, Paula y compañía" de Fernando Alcalá, romance descafeinado

Decíamos ayer...
Yo no soy una lectora habitual de romántica. Lo fui en otros tiempos, pero lo dejé por saturación. Para que me decidiera a leer una novela romántica, tenía que tener algo que me llamara la atención, y esta novela lo tenía: está escrita por un hombre y quedó finalista del premio Harlequín de novela romántica este año.
Poco se puede decir del argumento, ya que si algo tiene esta novela es que cumple con todos los preceptos que debe cumplir una romántica "canónica": chico conoce chica, se enamoran (sin saber muy bien cómo), tienen una relación que se rompe por motivos que no quiero desvelar por si alguien quiere leerla, llega el momento de la reconquista y el final feliz.
Nada nuevo en el horizonte, en definitiva. Si acaso la diferencia es que la historia esté contada desde la perspectiva del hombre y en primera persona.
 
Y aquí viene el primer pero que debo ponerle a la novela: la primera persona. Si bien hace las historias cercanas para algunas personas, a otras, entre las que me incluyo, llega a cansarles, sobre todo cuando el protagonista tiene un punto de histrionismo como Carlos, que lo cuenta todo como si fuera el apocalipsis o el paraíso. Para él nada tiene término medio.
Los demás personajes, en particular los amigos, son simpáticos y hacen bien su papel de paños de lágrimas y cómplices de sus alocados planes. En cuanto a la protagonista femenina, me he quedado con la sensación de que apenas sé nada de ella, en particular qué le ve a Carlos, ya que apenas asistimos a conversaciones entre ellos.
 
Sin embargo, debo decir que está más que bien redactada y es entretenida, con varios episodios divertidos, sobre todo al principio, que me han recordado a películas románticas o series como "Cómo conocí a vuestra madre", tanto en personajes como en situaciones, e incluso los títulos de los capítulos me han recordado a los de "Friends" (aunque igual es cosa mía). De hecho, creo que no decepcionará a las lectoras de romántica, ya que cumple todos los requisitos imprescindibles de estas novelas e historias.
En definitiva, una novela fresca para unas tardes que busquen una historia sin complicaciones y sin muchas vueltas.